Connect with us

Gastronomía

El Rana Verde, todo el sabor de la vega de Aranjuez

Publicado hace

GASTRONOMÍA| Sabor a Madrid| Por BORJA GUTIÉRREZ IGLESIAS

«Nuestros peregrinos pasaron por Aranjuez, cuya vista, por ser en tiempo primavera, en un mismo punto les puso la admiración y la alegría. […]vieron sus estanques, con más peces que arenas, y sus exquisitos frutales, que por aliviar el peso a los árboles, tendían las ramas por el suelo” así describía Cervantes la localidad de Aranjuez en Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Y yo, en esta ocasión, siguiendo la huella de aquellos peregrinos, paseo por uno de los municipios más emblemáticos de la Comunidad de Madrid tanto por su Historia como por su belleza y, naturalmente, por la riqueza de su entorno natural que lo ha premiado con una de las huertas más fértiles de la comarca, al albergar en su seno el paso de los ríos Jarama y Tajo. Y es que pasear por este Real Sitio declarado como tal por Felipe II en 1560, es un auténtico gozo para los sentidos, a pesar de que el calor del mes de julio nos apremia.

La localidad de Aranjuez forma parte de la denominada Comarca de las Vegas, una entidad que ocupa una superficie de 727,63 Km2, y que está también integrada por los municipios de Belmonete de Tajo, Brea de Tajo, Colmenar de Oreja, Estremera, Valdaracete, Villamanrique de Tajo y Villarejo de Salvanés. Es muy característico de esta zona el contraste paisajístico entre los páramos de secano donde se cultivan cereales, olivos y viñedos, y otras de regadío, donde se producen hortalizas y frutas. Concretamente en Aranjuez, tienen fama internacional tres productos de excepcional calidad: el espárrago, el fresón y la fresa.

Llega el momento de degustar algunas de estas maravillas y para ello, nada mejor que volver a visitar el restaurante más famoso y típico de Aranjuez: El Rana Verde. Ubicado al comienzo de la calle La Reina, su estética arquitectónica en la que priman los pilares y las estructuras de hierro forjado en color verde carruaje, las cristaleras y sus amplios ventanales sobre el río Tajo, lo hacen inconfundible.

Resulta difícil decidir qué plato elegir ante una carta que rebosa productos de la huerta y también de caza, algo muy típico en una zona que arrastra esta tradición desde los tiempos de los Reyes Católicos, quienes gustaban de venir por estos lares a disfrutar de las cacerías.  Entre los platos que más me llaman la atención, hallo: ancas de rana al ajillo, a la romana o con piquillos, morcilla de arroz, carpaccio de setas de cardo, pisto de verduritas de la huerta, migas manchegas con melón, alcachofas con jamón, embutidos ibéricos y platos de caza.  Me decido por unos espárragos verdes a la plancha, faisán estofado, todo maridado con vino de Madrid, y de postre fresas con nata.

He de reconocer que El Rana Verde, después de unos cuantos años, ha vuelto a conquistarme. Los espárragos verdes, siempre en su punto, tiernos pero crujientes, los sirven salpicados con sal gorda y acompañados de una salsa alioli casera muy sabrosa. Por su parte, el estofado de faisán es delicioso, elaborado con una salsa ligera que no restaba un ápice de protagonismo al sabor del ave. Y para finalizar, unas fresas que hacen honor a su prestigio…

Más de cien años avalan al emblemático El Rana Verde y tras haber sorteado las dificultades que la actualidad va imponiendo, seguirán deleitando nuestros paladares con los sabores que antaño disfrutaban nuestros monarcas, de las vegas de Aranjuez.

Continuar Leyendo
Click para comentar

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Gastronomía

Calçots en pleno barrio de la Guindalera

GASTRONOMÍA| Por Borja Gutiérrez Iglesias

Publicado hace

Autor

En la ciudad de Madrid, flanqueado entre dos arterias que discurren paralelas y llenas de bullicio (las calles de Cartagena y Francisco Silvela), y en pleno distrito de Salamanca, hallamos un reducto de paz y tranquilidad, el barrio de la Guindalera. Un entorno donde se respira aroma a barrio de toda la vida, con sus gentes de siempre y sus negocios centenarios.

Y, es en este barrio, concretamente en la calle Alonso Heredia número 25, donde he venido a degustar unos deliciosos calçots, ahora que es su temporada. El Bar Marisquería Luis, es un restaurante de esos de toda la vida, que ofrece productos de calidad, con un servicio excelente.

Aquí, los calçots se asan en su justo punto, y el resultado es un bocado delicioso, tierno y que permite apreciar todo su sabor. Los sirven acompañados de una salsa Romescu que elaboraran a mano, de forma tradicional.

La temporada de calçots finalizará las próximas semanas, pero en la carta de la Marisquería Luis, se pueden disfrutar otros platos como la cola de langosta con lenteja, caviar y flor; mejillones al vapor; torpedos de langostino con soja; pulpo a la gallega; zamburiñas con su ajada; cocochas de bacalao en salsa verde; cogote de merluza a la bilbaína; arroz con bogavante o carabineros con almejas y gambas, etc. También carnes y otros platos como croquetas caseras de jamón, huevos rotos con foie, delicias de secreto con ali-oli, solomillo con setas o foie… Sin duda, sabor y calidad, para todos los paladares.

Los mejores calçots de Madrid, se compran en la Huerta La Floresta (Quijorna)

La Huerta la Floresta en la localidad madrileña de Quijora, es una explotación agrícola de 50.000 metros cuadrados, cuyo propietario José Francisco Brunete cultiva, entre otros muchos productos, algunos de los mejores calçots de Madrid.

José Francisco presume de tener la única finca de Madrid que cultiva 27 especies diferentes de tomates, lo que incluye toda la colección de variedades autóctonas de nuestra región, además de otras propias de La Rioja, Valencia y Galicia, entre otros lugares. 

También presume de la calidad de los calçots que igualmente mima con absoluto esmero, ocupándose cada día de irlos “calzando” en la tierra, es decir, irlos cubriendo con tierra, de modo que solo sean visibles en la superficie los tallos verdes. El resto de la planta que va quedado enterrada hasta el momento de su recolección, es la que se prepara asada a las ascuas.  

Este proceso de cultivo del calçot no resulta nada fácil, por el contrario, es una actividad absolutamente trabajosa, cuyo resultado está además expuesto a elementos climatológicos como el temido granizo, o la devastadora merma que provocan los animales.

La Floresta cuenta con venta directa al público, permitiendo además que los consumidores recolecten sus propias hortalizas y frutas. Siempre merece la pena apostar por el producto madrileño de calidad y proximidad.

Continuar Leyendo

Actualidad Sierra Madrid

Vermut artesano de grifo en el corazón de Chueca

Publicado hace

Autor

Entrar en laAntigua Casa de Ángel Sierra no implica exclusivamente deleitarse los sentidos del gusto o del olfato, sino disfrutar de la vista que ofrece un local histórico que nos envuelve en recuerdos y experiencias vividas en el pasado. Conserva el techo original pintado como si de un fresco se tratara, a modo de un cuadro gigantesco con imágenes del campo, de la vendimia y algún angelote que lo guarda. La barra de madera también es la original de 1917, todo un tesoro….

Sea cual sea el punto donde dirijas la mirada, algo despierta tu interés. Distintas fotografías de Madrid antiguas en blanco y negrotapizan las paredes, viejas botellas, carteles publicitarios de varias décadas atrás, barricas y también azulejos pintados con refranes y frases curiosas. De entre todas ellas, me quedo con la que reza: “Los libros no pueden juzgarse por sus tapas, los bares sí”. Estoy completamente de acuerdo.

A la Antigua Casa de Ángel Sierra se accede por la calle Gravina número once. Considerado como uno de los lugares más emblemáticos de Madrid, lleva sirviendo vermut desde 1917 y créanme cuando les digo que no es un producto cualquiera, sino un vermut artesano que traen desde Reus. En el propio bar se conserva en barricas de madera y desde allí, a través de un circuito llega hasta el grifo donde el camarero llena vasos sin cesar, especialmente los fines de semana, cuando acuden familias completas a tomar el aperitivo.  Por cierto, también tienen grifo de soda y cerveza tostada artesana de Madrid de la marca La Fontana.

Y para acompañar el vermut o una caña bien tirada, podemos deleitarnos con sus conservas de pescado, sus encurtidos, escabeches, montados con productos ibéricos o empanadas, entre las que destaca una empanada gallega elaborada con atún realmente espectacular. Quiero destacar que las conservas también llegan desde Reus, de la conservera La Piedad, todo sabor y calidad.

Este emblemático establecimiento rebosa la esencia de ese “Madriz” con zeta, que es pura fusión entre lo antiguo y lo moderno, lo castizo y lo metropolitano… Un crisol de culturas, de gentes que vienen y van, de comercios con encanto y, como no podía ser de otra manera, de bares y tabernas con duende.

Termino mi vermut y echo el último vistazo a este establecimiento que, sin duda, es un auténtico museo, un museo centenario.

Continuar Leyendo

Actualidad Sierra Madrid

El mejor cachopo de salmón de España se come en La Alhambra (Valdemorillo)

GASTRONOMÍA| Sabor a Madrid, por Borja Gutiérrez Iglesias

Publicado hace

Autor

GASTRONOMÍA| Sabor a Madrid, por Borja Gutiérrez Iglesias

Tres impresionantes chimeneas de ladrillo rojo culminan el edificio de la actual Casa de la Cultura Giralt-Laporta, que fue antaño una fabulosa fábrica de cerámica y vidrio. He llegado a la localidad de Valdemorillo. Este municipio serrano rebosa naturaleza, calles con encanto revestidas de piedra, pasión por los toros y es estandarte cultural de la Sierra. Es sábado y el sol de octubre baña tímidamente la plaza de toros de La Candelaria.

Valdemorillo también rebosa gente que viene a disfrutar de su entorno y su gastronomía. Y es que en Valdemorillo se puede degustar el mejor cachopo de pescado de toda España, según lo ha reconocido el jurado del certamen anual organizado por “La Guía del Cachopo” que concedió al mesón sidrería La Alhambra (Plaza Doña Ana de Palacio, 2),  el Primer Premio 2021 en esta categoría. Su propietario, David Fernández Carretero, explica que lo elaboran con salmón de primera calidad y lo rellenan con anchoas de Santoña y queso Vidiago. Después se empana de una forma muy especial, pasándolo por harina, huevos camperos y panko (pan rallado japonés que lo hace muchísimo más crujiente y absorbe menos aceite al freírlo).

En La Alhambra elaboran también otras especialidades, algunas de las cuales también han sido meritoriamente galardonadas. Cabe destacar el cachopo vegano a base de seitán adobado, relleno con champiñón, pimientos de piquillo y queso vegano en el que el empanado se realiza con harina de garbanzo y avena; y, naturalmente, el tradicional cachopo de Llanes, preparado con ternera de la Sierra de Guadarrama, jamón y queso Vidiago, y con empanado extra crujiente de panko y una mezcla de cereales. Hoy me decido por este último.

He de confesar que aunque el cachopo tiene un tamaño más que considerable, no puedo negarme a degustar un tradicional plato de fabada, cuyas fabes junto con el chorizo y la morcilla, los traen expresamente de Luarca (Asturias)… un auténtico deleite para los sentidos. Y para maridar, un buen vino de Madrid o una magnífica sidra asturiana.

David fundó este restaurante con sus padres hace 21 años y ha sabido adaptarse a los tiempos, manteniendo sus raíces familiares asturianas, pero sin dejar de innovar constantemente. Hoy también elaboran sus platos para llevar. Su buen hacer les ha supuesto numerosos premios y a buen seguro seguirán cosechando muchos más.

Continuar Leyendo

MUNICIPIOS

Trending

Copyright © 2021 Grupo Babel Media "Diseño web PlusTecnologia.es"